3 minuto leído

¿Qué puedo hacer después de la EDE?

¿Qué puedo hacer después de la EDE?

Acabas de terminar la EDE/DTS. Te encontraste con Jesús de nuevas maneras, participaste en outreach y probablemente creciste más de lo que esperabas. Y ahora aparece la pregunta silenciosa: ¿y ahora qué hago?

Esta pregunta puede ser emocionante, pero también puede sentirse abrumadora. La buena noticia es que no necesitas un plan a cinco años ahora. Solo necesitas tu próximo “sí” obediente.

Veamos algunas opciones realistas y pasos simples para cada una.

Regresar y Servir

Para algunos, el siguiente paso después de la EDE es ser staff en YWAM. Los staff no solo ayudan, llevan visión, moldean la cultura y lideran. A veces esto se ve así:

  • Organizar programas de entrenamiento o liderar outreaches
  • Movilizar jóvenes para misiones
  • Liderar adoración o crear contenido para inspirar a otros
  • Manejar necesidades prácticas tras bambalinas

Si la idea de ser staff despierta algo en ti, el siguiente paso no es planear toda tu vida, sino iniciar una conversación. Aquí algunos pasos:

  • Habla con el equipo de incorporación de staff y con los líderes de los equipos a los que quieras unirte.
  • Aclara expectativas sobre finanzas, tiempo y responsabilidades.
  • Ora sobre comprometerte a un período definido; conocer la duración ayuda al equipo a asignarte al rol adecuado.

Ser staff no es una EDE extendida. Es un paso significativo hacia liderazgo y responsabilidad. Para muchos, se convierte en una de las temporadas más formativas de su vida, no porque tuvieran todas las respuestas, sino porque dijeron “sí” al crecimiento enfrentando nuevos desafíos.

Entrenamiento Adicional

La EDE es fundamental y te permitió tocar la superficie de muchas áreas. Si Dios despertó algo específico en ti – liderazgo, Biblia, justicia, pueblos no alcanzados – puede ser hora de profundizar.

En lugar de sobre-analizar, observa dónde te sentiste vivo durante la fase de clases o el outreach. ¿Qué temas te seguían tocando? ¿Qué comentarios te dieron los demás? A menudo, la claridad comienza prestando atención.

Si el entrenamiento adicional se siente correcto, podrías:

  • Investigar escuelas secundarias en YWAM u otros programas de entrenamiento.
  • Hablar con alguien que haya hecho entrenamiento adicional y preguntar cómo le ayudó.
  • Crear un plan simple de 6 a 12 meses (ahorrar dinero, buscar mentoría, leer intencionalmente o aprender un idioma).
  • Preguntar a un líder de confianza: “¿Dónde ves que necesito crecer a continuación?”

Entrenar no es hacer más, es profundizar.

Volver a Casa, Diferente

Volver a casa no es un paso atrás. En algunos casos, es la elección más obediente.

La EDE no se trataba de mudar a todos a una base misionera. Se trataba de transformación. La verdadera pregunta no es si dejas YWAM, sino si llevas lo que Dios hizo en ti a tu vida diaria.

Antes de descartar esta opción, pregúntate: ¿y si volver a casa es en realidad obediencia?

Si regresas a casa, podrías:

  • Reunirte con tu pastor o líder de iglesia y compartir lo que Dios hizo durante la EDE.
  • Comprometerte con un ritmo misional (oración semanal por las naciones, evangelismo, servicio local).
  • Liderar un pequeño grupo en tu iglesia o iniciar un grupo de estudio bíblico en tu escuela.
  • Construir comunidad cristiana para mantenerte conectado y reunir a otros, evitando el aislamiento.
  • Establecer un punto de revisión a tres meses para reflexionar sobre crecimiento y dirección.

Volver a casa no significa dejar las misiones. Significa vivir la misión donde estás.

Dar un Paso hacia las Naciones

Para algunos, la EDE despierta algo específico: una región, un grupo de personas o una carga que no desaparece. Si es tu caso, no te apresures, pero tampoco lo ignores.

En lugar de tratar de planear toda tu vida, pregúntate: ¿este deseo crece con el tiempo? El llamado tiende a profundizarse, no desaparecer.

Si percibes una dirección a largo plazo, considera:

  • Orar regularmente por ese grupo específico.
  • Aprender sobre su cultura e idioma.
  • Buscar mentoría de alguien que sirva de manera intercultural.
  • Desarrollar habilidades para recaudar apoyo temprano, en lugar de esperar hasta el último minuto.
  • Planear un viaje para conocer la región y conectarte con el trabajo misionero local.

Las misiones a largo plazo requieren profundidad, resistencia y preparación. No funcionan con adrenalina.

La Pregunta Detrás de la Pregunta

Después de la EDE, la verdadera pregunta no es “¿A dónde debo ir?” sino: “¿Seguiré diciendo sí?”

La DTS te entrenó para escuchar a Dios, obedecer rápido, aprender de los errores, elegir gozo y asumir responsabilidad por tu caminar con Jesús. Esos hábitos importan mucho más que tu ubicación.

A dónde vas importa. Pero en quién te estás convirtiendo importa más.

Mientras descubres el próximo paso, prueba esto:

Tómate diez minutos tranquilos esta semana y pregunta: “Jesús, ¿cuál es mi próximo paso claro y obediente?”

No toda tu vida futura. Solo el próximo paso.

Escríbelo. Compártelo con alguien de confianza. Guarda esa palabra.

La EDE puede haber terminado, pero tu vida misionera apenas comienza.

Start here. Go anywhere.

 

Want help sorting through all the options? 

Incluso después de la EDE/DTS, queremos ayudarte a responder tus preguntas y organizar tus posibilidades.